Todo cae por su propio peso
¿Recuerdas a esa persona que te causó daño sin razón aparente?
¿A esa persona que no pudo verte brillar porque la carcomió la envidia?
¿A quién te hizo un mal y anda como si no hubiera hecho nada?
¿Quién envenenó con mentiras a los demás para que también te odiaran?
¿Quién inventó cosas que nunca hiciste y dijo cosas que nunca dijiste?
A esa persona, en vez de odiarla, tenle compasión.
¿Sabes por qué?
Porque esa persona, aunque parezca normal por fuera, realmente se está pudriendo por dentro.
Parece una locura, pero es verdad. Estas personas cargan traumas, odios y rencores que los corrompen y pudren por dentro, y son incapaces de ver la felicidad y la prosperidad en su propia vida, lo que les causa infelicidad. Están tan llenas de podredumbre por dentro que odian a quienes son felices, prósperos y brillan con luz propia.
Un día comprendí que la gloria humana de estas personas es pasajera, y al final todo cae por su propio peso cuando todo se les descubre. Y vaya que así es, y así será por siempre.
Que tu brillo nunca se apague con las habladurías, ni tu corazón se ponga triste por la envidia o la maldad de la gente, porque la felicidad y la prosperidad no vienen de esas personas, vienen del universo, quien te cuida y te bendice.
Visto en la web.

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