Reflexiones
Es importante saber dar sin lamentarlo, sin esperar nada a cambio: atención, un regalo, una llamada telefónica, amor... Cuando se hace sinceramente y sin segundas intenciones, sin más preocupación que complacer, se siente una inmensa plenitud.
Y si dejamos de contar, de cuantificar, de evaluar, de medir, de comprar... El arte de la felicidad no consiste en contabilizar, sino en limitar los deseos de las cosas de este mundo y encontrarse bien así.
Si la víspera no ha sido tan buena como se deseaba, si algún contratiempo o algún problema ha contrariado un proyecto u ocasionado retraso, si ha provocado una disputa con el prójimo... Decida que hoy es otra oportunidad, una nueva página, que será, si lo desea... No apunte demasiado alto ni demasiado deprisa... ¡La vida es bella!
-Visto en la web

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