La perdió y ahora la extraña



Ella nunca se había entregado tanto como se entregó a él, y él la dejó ir.

¿Le faltaron huevos? ¿Amor? ¿Sexo? Quién sabe. Pero ahora la extraña.
Cuando la tuvo para él, no la supo ver; se confió.
Creía que ella siempre iba a estar ahí.

Así fue cómo fue dejando todo para "después":
"Después vamos", "después nos vemos", "después hacemos", "después pido una disculpa".
Hasta que no hubo un después.

Ella se cansó de esperar esas demostraciones de amor, esas caricias al alma que nunca llegaron, y se fue.
Se hartó del tipo.

Él se sentó a ver cómo se iba, soberbio, pensando "Vete, hay mejores que tú".
Pero se equivocó.

En todas las que vengan después, buscará un pedacito de ella. No importa con quién pase la noche, el recuerdo de ella lo vendrá a visitar... siempre.

Entonces aprenderá la lección...
"Todo vuelve, menos la mujer que te quería en serio y a la que cansaste."

- Créditos a quién corresponda.

Comentarios

Eres el visitante N°

contador de visitas gratis

Entradas más populares de este blog

GRATITUD

Amar después del dolor: superando el miedo a enamorarse

El poder de escuchar: una habilidad clave para el crecimiento personal